
El Festival 10 Sentidos clausura su XV edición con una pieza que reinterpreta el dabke como acto colectivo de resistencia.
El Festival 10 Sentidos culmina su decimoquinta edición con la presentación de Badke(remix), una propuesta coreográfica que sitúa la tradición palestina en el centro de un discurso contemporáneo. La cita tendrá lugar el próximo 26 de mayo a las 19:30 horas en el Teatre Principal de Valencia, convirtiendo el espacio escénico en un lugar de encuentro entre celebración y reflexión.
Creada por los artistas palestinos Amir Sabra y Ata Khatab, la pieza parte del dabke —danza folclórica tradicional— para construir una relectura que desborda los límites del género. Esta versión remix surge tras un proceso iniciado junto al coreógrafo Alain Platel y la compañía Les ballets C de la B, pero reivindica ahora una autoría plenamente palestina, despojándose de la mirada externa que marcó su circulación internacional en etapas anteriores.

La programación del festival refuerza así su línea curatorial, centrada en propuestas que conectan con problemáticas contemporáneas. En este contexto, Badke(remix) dialoga con cuestiones como la pérdida de territorio, las migraciones forzadas o la transformación del entorno. Sobre el escenario, el cuerpo se convierte en un espacio político: el zapateado del dabke funciona como afirmación de presencia frente a la erosión física y simbólica del territorio.
La pieza está interpretada por diez bailarines con formaciones diversas —danza contemporánea, hip-hop y capoeira— que rompen con los códigos académicos para construir una energía colectiva poco habitual en la escena occidental. Aquí, el grupo se impone sobre la individualidad y la danza se articula como un gesto de pertenencia compartida.
Los propios creadores subrayan el sentido de la obra: «La danza aquí no es solo arte; es un acto de resistencia política y emocional. Es el aire que entra por las rendijas de una casa mal aislada, recordándonos que, a pesar de todo, la pulsión de vida prevalece».
Bajo su apariencia festiva, Badke(remix) introduce preguntas sobre la relación entre tradición y contemporaneidad, y sobre cómo tensionar un lenguaje popular sin desvincularlo de su comunidad. La obra transita así entre la celebración y la fractura, dejando entrever las complejidades de una realidad atravesada por la ocupación, el control social y las tensiones internas.














