Andrea El Ameri

La creadora hispanomarroquí participa en un programa de intercambio entre Espai LaGranja y El Graner de Barcelona, donde investiga sobre identidad, migración y memoria corporal.

Espai LaGranja, el centro de recursos coreográficos del Institut Valencià de Cultura, acoge del 10 al 17 de junio una residencia artística de la bailarina y creadora Andrea El Ameri, dentro del programa de residencias cruzadas que desarrolla junto a El Graner de Barcelona. La iniciativa busca favorecer el intercambio entre espacios de creación contemporánea y generar nuevas redes de colaboración para artistas de distintos territorios.

La estancia culmina con el laboratorio abierto Dislocadas: una fiesta móvil, una propuesta que invita a explorar la identidad cultural a través del movimiento, el ritmo y la práctica colectiva. El encuentro, dirigido tanto a profesionales como a personas interesadas en el cuerpo y la danza, plantea una reflexión sobre las experiencias atravesadas por la migración y los cruces geográficos.

Andrea El Ameri

La actividad parte de la idea de que la danza constituye un archivo vivo de memorias, saberes y herencias culturales. Desde esta perspectiva, el laboratorio propone habitar el denominado «tercer espacio», un territorio simbólico donde las identidades se negocian, se mezclan y se transforman de manera constante.

A lo largo de la sesión, las participantes trabajan con materiales teóricos y ejercicios físicos centrados en el groove, el ritmo y la vibración como herramientas de celebración y ritual. La propuesta también incorpora ejercicios de gestualidad orientados a la construcción de cuerpos ficcionados y figuras híbridas o monstruosas.

Con raíces onubenses y marroquíes, Andrea El Ameri desarrolla una práctica artística situada en el ámbito de las artes vivas desde una mirada sociopolítica. Formada en danzas urbanas y contemporáneas en distintos contextos internacionales, es además graduada en Arte y Filosofía. Su trabajo investiga las relaciones entre cuerpo, identidad, territorio y memoria, articulando procesos de creación que conectan experiencia personal y reflexión colectiva.