La versión escénica firmada por Alarcón & Cornelles revisita el clásico de Pierre Choderlos de Laclos con una mirada contemporánea y regresa a València tras su estreno con localidades agotadas.
Del 29 de enero al 15 de febrero, Sala Russafa acoge una nueva etapa de Las amistades peligrosas, la adaptación escénica de la célebre novela epistolar de Pierre Choderlos de Laclos publicada en 1872. El montaje, creado por Rafa Alarcón y Jerónimo Cornelles, plantea un diálogo directo entre el siglo XVIII y el XXI a través de una lectura que pone el foco en las relaciones de poder, el deseo, la manipulación y sus ecos en la sociedad actual.
La propuesta conecta el texto original con problemáticas contemporáneas como el edadismo, los techos de cristal o el abuso de poder, sin perder el pulso narrativo ni la complejidad psicológica de los personajes. El resultado es un espectáculo que habla del pasado para interpelar al presente, apoyándose en un lenguaje escénico cercano y reconocible.
El reparto está integrado por Rebeca Valls, Rafa Alarcón, Cristina Esteve y Maribel Bayona, quienes dan forma a una galería de personajes atravesados por pulsiones contradictorias, juegos de seducción y dilemas morales. A partir del 5 de febrero, Ana Burguet se incorpora al elenco sustituyendo a Rebeca Valls.

La dirección corre a cargo de Jerónimo Cornelles, con la complicidad dramatúrgica de Bayona y la mirada externa de Andrés Lima. El montaje se gestó en una residencia creativa en Sala Russafa y se estrenó el pasado mes de mayo en el Teatro Rialto, donde agotó localidades. Tras su paso por la Mostra de Teatre d’Alcoi y el Festival de Teatro Clásico de Peñíscola, ha sido reconocido entre los Destacados de la Creación Escénica Valenciana 2025 por la Red Escénica.
La puesta en escena apuesta por un universo híbrido que combina elementos históricos y actuales: una escenografía minimalista de Luis Crespo, iluminación de Pablo Fernández, proyecciones audiovisuales de Fede Caraduje y un paisaje sonoro de Marina Delicado con resonancias electrónicas. El vestuario diseñado por Pascual Peris mezcla tejidos contemporáneos y clásicos, reforzando ese cruce temporal que define la propuesta.
En escena, la marquesa de Merteuil y el vizconde de Valmont despliegan un entramado de estrategias emocionales que arrastran al resto de personajes a un juego de seducción y destrucción mutua. El montaje incorpora además recursos metateatrales, con desdoblamientos que permiten a los personajes observarse y cuestionar sus propias acciones, implicando de forma directa al público.
«La cercanía de la sala nos permite llevar el espectáculo a un lugar más intenso, tanto a nivel visual como emocional», señala Cornelles, subrayando la importancia del espacio para reforzar la conexión con los espectadores.










