
Neuronas que cantan es un solo de performance biográfico que explora el desamor, el trauma y la posibilidad de reconstruirse después de una experiencia que desestabiliza nuestra percepción de la identidad y del mundo. A través del cuerpo y la palabra, la obra nos sumerge en la mente de una mujer que intenta comprender qué le ha sucedido, cuestionar aquello que ha aprendido y encontrar nuevas formas de habitar su propia vida de una manera más coherente.
Meinhof-Germain nos cuenta Lo que es y lo que no es.
Del 13 al 15 de noviembre en Teatre Patraix. Carrer de l’Humanista Mariner, 16, Patraix.
Dirección: Carmen Meinhof
Entradas a la venta aquí.
Neuronas que cantan es:
➡️ Una tragicomedia que transita entre el desgarro y la ironía, la fragilidad y la fuerza. El humor nos permite mirar de otra manera aquello que duele, reconocer el absurdo de ciertas situaciones y tomar distancia sin negar la importancia de lo vivido.
➡️ Un viaje al interior de la mente de una mujer. Un territorio fragmentado donde conviven recuerdos, contradicciones, deseos y alter egos. La dramaturgia no sigue una narración lineal, sino que avanza mediante asociaciones, repeticiones, saltos y contradicciones, explorando cómo intentamos dar sentido a lo que nos sucede.
➡️ Una investigación escénica y corporal sobre el trauma y sus posibles transformaciones. A partir de las nociones de caída, desorientación, suspensión, reencuentro con la gravedad y resiliencia, exploramos física y simbólicamente los estados que pueden atravesarnos después de una experiencia traumática. Porque reconstruirse no significa necesariamente volver a ser quien éramos antes, sino descubrir quiénes podemos llegar a ser.
➡️ Una invitación a revisar lo que hemos aprendido sobre el amor y las relaciones. ¿Cuánto de nuestro sufrimiento responde a nuestra historia personal y cuánto tiene que ver con los modelos afectivos y sociales que hemos interiorizado? ¿Qué hemos normalizado en nombre del amor? ¿Qué patrones seguimos repitiendo y cuáles podemos desaprender?
➡️ Una exploración artística de la neuroplasticidad como posibilidad de transformación. La capacidad del cerebro para modificar sus conexiones constituye uno de los puntos de partida conceptuales de la creación. Nos preguntamos hasta qué punto podemos transformar patrones de pensamiento y comportamiento construidos a lo largo de nuestra vida, y qué resistencias aparecen cuando intentamos hacerlo.

Neuronas que cantan no es:
➡️ Una historia convencional de desamor ni una narración lineal de los acontecimientos. No busca reconstruir los hechos desde fuera, sino sumergirse en las asociaciones, las contradicciones y los movimientos de una mente que intenta comprender lo vivido.
➡️ Una confesión autobiográfica ni un ajuste de cuentas. La experiencia biográfica es el punto de partida de la investigación, no su finalidad. El material personal se transforma mediante la dramaturgia, la improvisación y el movimiento para adquirir otros significados. No buscamos reconstruir los acontecimientos ni establecer responsabilidades, sino explorar cómo determinados recuerdos y experiencias siguen condicionando nuestra identidad y nuestra manera de relacionarnos.
➡️ Una sesión de terapia ni un manual de autoayuda. Aunque dialoga con conceptos relacionados con el trauma, la memoria y la transformación, no pretende ofrecer herramientas terapéuticas ni fórmulas para alcanzar la felicidad. Nos interesa trasladar estas cuestiones al terreno de la creación artística, donde pueden abordarse desde la contradicción, la ficción y el humor.
➡️ Una obra solemne sobre el sufrimiento. El humor forma parte de nuestro lenguaje escénico y nos permite observar situaciones dolorosas desde lugares inesperados. No se trata de trivializar el dolor, sino de cuestionar la solemnidad con la que a veces lo representamos y de reconocer que incluso en los momentos de mayor vulnerabilidad pueden aparecer el absurdo, la ironía y la risa.
➡️ Una explicación científica del cerebro. La neurociencia proporciona un marco conceptual desde el que formular preguntas, pero la obra no pretende demostrar teorías ni traducir conocimientos científicos de manera literal. Su terreno es la investigación artística, donde el cuerpo, la imaginación y la experiencia permiten explorar otras formas de comprendernos.
➡️ Una celebración de la resiliencia entendida como la obligación de ser fuertes y seguir adelante a cualquier precio. También hay valor en caer, detenerse, desorientarse y reconocer la propia vulnerabilidad.
➡️ Una obra que pretenda tener todas las respuestas. Es una invitación a pensar, sentir y cuestionar aquello que hemos aprendido sobre el amor, el trauma y nuestra manera de relacionarnos. Una investigación que parte de una pregunta tan sencilla como imposible: ¿se puede resetear el cerebro? ¿Podemos deshacer lo aprendido, modificar nuestros patrones y empezar a relacionarnos con nosotras mismas y con los demás de otra manera?

Foto: Roger Rosell










