Se cumplen este 2023 setenta años de la escritura (que no de su publicación) por parte de Ramón J. Sender de Réquiem por un campesino español. En 1985, Francesc Betriu la adaptó a cine. Novela y película son dos clásicos de la cultura de este país. De la primera versión escénica de la obra se ha encargado la compañía aragonesa Teatro Che y Moche y llega ahora a la Sala Russafa (del 16 al 19 de noviembre).

¿La historia? «Verano de 1937, ha pasado un año desde la muerte de Paco el del Molino y Mosén Millán, el cura que lo bautizó, lo casó y le dio la extremaunción, hoy celebra una misa de réquiem por el alma del muchacho. Queda poco más de una hora para el comienzo de la misa y el viejo cura junto a su sacristán esperan la llegada de familiares y amigos». Sobre el escenario, Joaquín Murillo y Saúl Blasco. A la dirección, María Pueo. La adaptación es cosa de Alfonso Plou, quien también se encarga de explicarnos, a continuación, lo que es y lo que no es la obra.

Réquiem por un campesino español es:

➡️ Una sorprendente y coherente adaptación de una de las novelas españolas más importante del siglo XX. Es, pues, una pieza literaria fundamental, tanto temática como formalmente, de la literatura hispana del siglo XX. Aunque ha tenido una adaptación cinematográfica nunca ha sido trasladada a un escenario.

➡️ Plasmada, como un “ñaque” moderno de dos actores que cuentan una historia común, creamos el espectáculo con la esencia de lo teatral, recurriendo al trabajo interpretativo como esencia de lo contado y apoyándonos en lo escénico y lo musical como forma de introducir lo popular, igual que hace el propio Sender al introducir un romance como forma de hacer trascendente y social la historia.

➡️ Una de las reflexiones mejor tramadas y más emocionales sobre la tragedia de la Guerra Civil española, convencidos que nuestra posición dramatúrgica da una nueva vida contemporánea a una historia que es tan clásica como urgente y necesaria. Y que reclamaba su puesta en escena para que el público tenga siempre la última palabra.

➡️ El trabajo metafórico y de síntesis que Sender realizó a la hora de escribirla la convierte en una pieza que explica como pocas esa guerra. Y la forma de ser contada hace de su presencia en los escenarios una forma de devolver a la vida una memoria que se quiere ignorar.

➡️ Antonio Machado y Ramón. J. Sender y que hoy en día siguen condicionando la realidad de este país.

Réquiem por un campesino español no es:

➡️ Un relato tendencioso y simplón sobre la Guerra Civil. Sino una forma de afrontar nuestro pasado hecho con reflexión profunda y espíritu de comprensión, empatía y concordia.

➡️ Un espectáculo que renuncie a lo teatral, sino que parte de su esencia escénica para utilizar todos sus recursos posibles interpretativos y escenográficos en la construcción de una hermosa y sorprendente metáfora escénica.

➡️ Literatura, cine o simple relato. La palabra no va por encima ni por debajo de la construcción actoral y escénica, sino que se imbrican en una misma construcción teatral.

➡️ Flor de un día. El trabajo de elaboración se hizo de forma elaborada y cadenciosa para sacar todas sus esencias y el espectáculo lleva girando con éxito por múltiples localidades de este país desde hace ya varios años convirtiéndose en obra de repertorio para la compañía.

➡️ Una obra mortuoria, sino un canto a la vida, a la rebeldía que nace de la reflexión y a la resistencia para conseguir trasformar el mundo. Y ello lo hace con frescura y de forma directa.