Una nueva lectura del clásico de Valle-Inclán llega a València con un destacado reparto y ocho candidaturas a los Premios Max 2026.

La Rambleta acoge el próximo 25 de abril la representación de Los cuernos de don Friolera, en una versión dirigida y adaptada por Ainhoa Amestoy que revisita una de las piezas fundamentales del teatro español del siglo XX firmada por Ramón María del Valle-Inclán.

El montaje recupera esta obra clave del repertorio valleinclanesco, donde el autor despliega plenamente el lenguaje del esperpento, articulando un relato que combina humor, tragedia y crítica social. La propuesta escénica mantiene la esencia original mientras la proyecta hacia problemáticas contemporáneas como la difusión de bulos, la presión social y las consecuencias de una concepción rígida del honor.

La historia sigue a Don Friolera, un militar obsesionado con la disciplina y la honra, cuya estabilidad se ve alterada tras recibir una nota anónima que cuestiona la fidelidad de su esposa, Doña Loreta. Incapaz de gestionar el rumor, el protagonista se precipita en una espiral de celos que desemboca en una trama de venganza tan trágica como irónica, evidenciando la hipocresía social y el carácter absurdo de ciertos códigos morales.

“La obra parte de un bulo, cuyo destinatario engorda hasta perder el control y desembocar en un terrible acto de violencia machista del que, como suele suceder, la peor parte recae en la víctima más débil”, señala Ainhoa Amestoy, quien subraya la vigencia del texto en el contexto actual.

Como primera pieza de la trilogía Martes de Carnaval, la obra despliega una estructura innovadora en la que se entrelazan diferentes formas narrativas, desde el teatro de títeres hasta el romance de ciego, ofreciendo múltiples perspectivas sobre una misma historia. Esta multiplicidad formal refuerza su carácter moderno y su capacidad de diálogo con el presente.

La puesta en escena sitúa la acción en un espacio simbólico que evoca una corrala contemporánea, una plaza pública o incluso un paredón, donde la exposición constante de la intimidad intensifica la tensión dramática y la sensación de vigilancia colectiva sobre el protagonista.

El espectáculo destaca también por su cuidada interpretación, con un reparto encabezado por Miguel Hermoso, Armando del Río y Lidia Otón, junto a Ester Bellver, Pablo Rivero Madriñán, José Bustos, Miguel Cubero e Iballa Rodríguez, quienes dan forma a un universo escénico marcado por lo grotesco y lo profundamente humano.

La solidez artística de la propuesta se refleja en sus ocho candidaturas a los Premios Max 2026, entre ellas a Mejor Espectáculo de Teatro, Mejor Dirección, Mejor Adaptación y Mejor Elenco, situando este montaje entre los más destacados de la temporada.

Fotos: Marcos Gpunto