La exposición Genealogías del territorio reúne en València a 60 artistas vinculados a las zonas afectadas por la riada de 2024.

La Sala Ferreres del Centre del Carme Cultura Contemporània acoge hasta el 1 de julio la exposición Genealogías del territorio, un proyecto colectivo que reúne a 60 artistas afectados por la dana de octubre de 2024 y que propone una mirada artística sobre la memoria, el paisaje y los procesos de reconstrucción tras la catástrofe.

La muestra, comisariada por Álex Villar, convierte el espacio expositivo en un recorrido por diferentes formas de entender el territorio, tanto desde su dimensión física como emocional y cultural. Pintura, instalación, fotografía, cerámica, textil, vídeo, collage, dibujo o arte mural conviven en una propuesta que refleja la diversidad de lenguajes presentes en la escena contemporánea valenciana.

Las obras expuestas proceden de contextos muy distintos: algunas sobrevivieron a la riada y conservan todavía las marcas del agua y el barro; otras han sido restauradas tras los daños sufridos y varias han sido creadas recientemente a partir de la experiencia vivida durante y después de la dana. El conjunto funciona así como un archivo artístico atravesado por la pérdida, la fragilidad y también la capacidad de recuperación.

El proyecto da continuidad al trabajo iniciado por el Consorci de Museus con La huella de la dana en la práctica artística, centrado entonces en recoger testimonios de artistas afectados. Ahora, el foco se desplaza hacia la obra y hacia la posibilidad de transformar aquella experiencia en discurso visual y creación contemporánea.

La exposición se articula en cinco ámbitos temáticos que construyen un itinerario emocional. El primero de ellos, Tierra y sueño, reúne piezas que exploran lo simbólico, lo orgánico y lo onírico a través de artistas como Lucía Hervás Asins, Hugo Martínez-Tormo, Claudia Mascarell o Alicia Monteagudo.

En Sedimentos de la memoria, el barro y los restos materiales se convierten en elementos de reconstrucción narrativa en trabajos firmados por Lluïsa Penella, Miriam del Saz, Elías Taño, Alba Bueno o Marisa Tresco, entre otros participantes.

La sección Paisaje: una forma de habitar aborda la relación entre entorno y experiencia cotidiana con obras de La Grúa Estudio, Rubén Tortosa Cuesta, Silvia Castell, Enrico Della Torre o Josep Esteve Adam.

El recorrido continúa con La belleza que aún podemos soportar, donde aparecen aproximaciones más vinculadas a la imagen, la poética visual y el retrato simbólico en piezas de Eduardo Nave, Ricardo Cases, Rebeca Plana, Gemma Alpuente o JARR.

La última parte de la exposición, La luz y el silencio, plantea un cierre más contemplativo y abierto a la trascendencia con instalaciones de Monique Bastiaans, Josep Sanleón, Juan Carlos Nadal, Raquel Garín y Nelo Vinuesa.

Más allá de la experiencia concreta de la dana, Genealogías del territorio propone una reflexión amplia sobre la relación entre creación contemporánea, paisaje y memoria compartida, al tiempo que traza un diálogo entre generaciones de artistas valencianos unidos por un mismo contexto geográfico y vital.