La música es parte asociada a Cuba. “La Isla de la Música” es sin duda uno de los países con más diversidad de géneros, estilos, artistas y propuestas musicales y artísticas. Nada es casual y mucho menos en este pequeño territorio caribeño.

Como no lo es que un joven músico autodidacta diera sus primeros pasos en el coro de la iglesia evangélica de su ciudad natal, Pinar del Río, formando después un pequeño piquete de reggaetón para adentrarse posteriormente en la trova tradicional, tan popular en su ciudad natal.

Esa trayectoria junto a las influencias de artistas de los que se declara fan, como Benny Moré, Bootsy Collins, Fela Kuti, James Brown, Maceo Parker, Prince, Bola de Nieve, Arsenio Rodríguez o All Green, han dado como fruto a su propuesta. Música surgida en las calles habaneras, de las que se apropia al reflejar en sus letras su historia; cosas que han pasado o que pueden pasar, narrando las vivencias cotidianas de la ciudad.

Tampoco es casual que Cimafunk sea la combinación de “Cima”, de cimarrón, nombre de los esclavos fugitivos que se refugiaban en el monte para vivir bajo sus propios términos creando su propia cultura, mezclando lo que traían de África con lo español y lo propiamente cubano, y “funk” por el género musical en el que se inspira.

Cimafunk ha actuado en múltiples escenarios: desde su país al neoyorkino Madison Square Garden, o un showcase en SXSW 2019 (Texas, EE UU), pasando por Colombia, Francia…

Cimafunk actúa el miércoles, 30 de octubre, a partir de las 21h, en La Rambleta.