
La banda canadiense vuelve tras seis años con un disco que refuerza su sonido orgánico y experimental.
El grupo canadiense Holy Fuck, una de las propuestas más singulares del próximo Deleste 2026, ha publicado su sexto trabajo, Event Beat, disponible desde ya. El lanzamiento pone fin a seis años sin material nuevo y llega en un momento de renovada energía creativa para la banda, reafirmando su lugar dentro del electro-rock contemporáneo más inquieto.
Formado por Brian Borcherdt, Graham Walsh, Matt ‘Punchy’ McQuaid y Matt Schulz, el grupo ha construido su trayectoria a partir de una premisa clara: mantener la música en un estado lo más vivo posible. Lejos de estructuras preprogramadas o el uso de laptops, su enfoque se apoya en la ejecución directa, la fisicidad del sonido y la interacción constante entre los músicos.
Esa filosofía atraviesa de lleno Event Beat, un álbum que comenzó a gestarse en 2022, tras un periodo de dos años de separación. El punto de partida fue un salón comunitario aislado en Nueva Escocia, donde el grupo convivió durante semanas entre apagones, tensiones propias del encierro e incluso alguna queja vecinal. De ese contexto surgió un proceso creativo intensivo que, según la propia banda, respondía a una fuerza colectiva “que escapa al control individual”.
El disco llega precedido por temas como Evie, Elevate y Gold Flakes, que han servido como adelanto de esta nueva etapa. La recepción crítica ha sido notable: desde Exclaim! destacan su capacidad para evitar fórmulas repetidas y seguir arriesgando en cada lanzamiento, mientras que otros medios apuntan a que el grupo mantiene una posición adelantada respecto a su tiempo.
En lugar de adaptarse a tendencias o al reconocimiento creciente que han acumulado —incluyendo sincronizaciones en producciones como la película The Substance o la serie Invincible—, Holy Fuck profundiza en su propio lenguaje: una combinación de impulso colectivo, intensidad sonora y conexión inmediata.
Su actuación será en la primera jornada del festival, el viernes 22 de mayo, marcada por una clara orientación hacia la electrónica. En ese contexto, compartirán cartel con nombres como Röyksopp, que encabezarán la noche con un DJ set pensado para la pista, y el directo hipnótico de Apparat. La presencia de Holy Fuck aportará una energía más física y orgánica, en diálogo con propuestas como la de Billy Nomates, en una jornada que se completará con las sesiones de Miss_Tra y Mateo Cabero, encargados de mantener el pulso entre conciertos.
El sábado 23 de mayo cambiará el registro hacia una propuesta más guitarrera y emocional, con Primal Scream al frente, junto a Kerala Dust, Anna Calvi, The Molotovs y Los Invaders, mientras que Toxicosmos y ME dj se ocuparán de la continuidad en cabina.
Con esta doble estructura, Deleste plantea dos formas complementarias de vivir el festival, situando a Holy Fuck dentro de una jornada pensada para la exploración sonora y la pista de baile, donde su propuesta encuentra un encaje natural.








