
Foto: Rober Solsona
Aquí Gloria Pozuelo. Soy periodista cultural o, dicho de otra manera, alguien incapaz de aburrirse porque siempre encuentra algo interesante que leer, escuchar, ver o descubrir. Me apasiona la cultura en todas sus formas, tamaños y disciplinas, y tengo la enorme suerte de dedicarme a ella. Desde hace años dirijo la revista Au Agenda Urbana junto a dos grandes amigxs, Sara y Willie, lo que me hace inmensamente feliz.
Aunque no hemos soplado las velas todavía, llevamos veinte años demostrando que una revista cultural independiente y en papel también puede echar raíces. Estamos especialmente orgullosxs de lo que hemos creado: una publicación que cuenta Valencia a través de su cultura, sus barrios, sus artistas y todo aquello que le da pulso a la ciudad.
En definitiva, gran parte de mi vida consiste en hablar de cultura y convencer a las y los demás de que merece la pena prestarle atención. Hasta ahora, la cosa no va mal. Seguimos…
Una canción:
Pequeño Vals Vienés, de Silvia Pérez Cruz. Porque ella me fascina y porque era la canción que conseguía que mis niños se durmieran cuando eran bebés.
Una película:
Mentiría si dijera que no he visto Rocky un millón de veces. Quizás no sea la mejor peli, sin embargo, a mí me emociona cada vez. Últimamente estoy muy pro cine español, y sigo de cerca todo lo creado por nuestras maravillosas Celia Rico, Pilar Palomero o Carla Simón.
Un montaje escénico:
Recuerdo vivamente una adaptación de De ratones y hombres, con Fernando Cayo y Roberto Álamo. La novela me encantó en mi adolescencia y la obra me dejó sin habla, de esas piezas de las que te cuesta un buen rato recuperarte.
Una exposición:
Destacaría, sin duda, a la fantástica Cristina García Rodero (Premio Nacional de Fotografía) y su España Oculta, que hace poco pude disfrutar en el IVAM y que realmente capta el alma misteriosa y mágica de la España popular.
Un libro:
Mi libro preferido siempre ha sido Cien años de soledad, porque es una historia perfecta, circular y fascinante, contada con una prosa más bella que la poesía. No obstante, hace años que solo leo a mujeres, así que no sería justa si solo citara a un hombre, aunque se trate de Gabriel García Márquez. Así que querría destacar uno de los mejores libros que he leído últimamente, Yeguas exhaustas, de Bibiana Collado, valenciana y estupenda. Nos descubre esas pequeñas pero punzantes violencias que sufrimos las mujeres dentro de algunas relaciones de pareja, así como el clasismo dentro del mundo de la cultura.
Una serie:
Me tragué en un día la recién estrenada Yo siempre a veces y me dejó como huérfana al terminar la temporada. Premisa: una maternidad en solitaria y una lucha constante por seguir adelante. Y para las risas: Las chicas de oro, serie ochentera de cuatro mujeres que pasan la cincuentena y corren mil aventuras.
Un podcast:
Sin duda, Deforme Semanal Ideal Total, de Lucía Lijtmaer e Isabel Calderón, mezcla de humor, feminismo y cultura. Las dos son tan listas y graciosas que el día que cuelgan nuevo podcast es un día feliz.
¿Quién te gustaría que te hiciera un retrato?
Me encantaría convertirme en una escultura griega clásica al más puro estilo PichiAvo.
Una comida:
Las gambas al ajillo de mi padre. Nunca las pido cuando salgo a comer por ahí, porque no les llegan a las suyas ni a la colita.
Un bar de València:
Barbaritats. Cocina tradicional del Cabanyal con un toque moderno, siempre deliciosa. Además, todas las personitas que trabajan allí son maravillosas y yo estoy como en casa, solo que como mucho mejor.
Una calle de València:
Cualquiera del Cabanyal-Canyamelar. Quizás destacaría la de La Reina, con esas fachadas de principios de siglo, de azulejos coloridos y preciosas puertas de madera, que alberga lugares imprescindibles del barrio como el Centro Cultural La Reina 121, La Batisfera (libros y bar), bares con alma como Mestiza o La Xarranta…
Un lugar de València que ya no exista:
Auca, la librería de antigüedades y rarezas donde he encontrado verdaderas joyas.
¿Con quién te tomarías un vermut?
Con Ana de Miguel, filósofa feminista que me ha dado el marco que necesitaba para entender el mundo.









