
Si miro atrás para intentar darle sentido a mi presentación, diría que muchas de las decisiones importantes de mi vida han estado guiadas por la música y la danza, y esto último me ha traído hasta aquí. Soy Sara Valencia, responsable de comunicación y coordinadora de producción del Festival Bucles.
En lo profesional me he movido entre el marketing y la comunicación en agencias y empresas del sector servicios, un mundo en el que he crecido y que ha convivido con mi parte más creativa y sensorial.
Siempre he tenido una sensibilidad especial por lo escénico, por todo lo que pasa a través del cuerpo, el ritmo y la emoción. Tras dejar la gimnasia rítmica en la adolescencia empecé a bailar, y desde entonces la danza se ha convertido en mi propio escenario para desconectar, sanar y disfrutar.
Esta inquietud artística me llevó hace doce años hasta el Festival Bucles, un proyecto de danza que, desde 2013, lleva las artes vivas a espacios no convencionales de València. Empecé como voluntaria, con la ilusión de aportar mi granito de arena a un festival que entendía la danza de una manera diferente, abierta, disruptiva y capaz de transformar la ciudad. Y nunca imaginé que aquel primer paso acabaría convirtiéndose en una parte muy importante de mi vida.
Gracias a Bucles he podido conectar muy de cerca con el tejido cultural valenciano, con artistas, compañías y profesionales que lo sostienen día a día, lo impulsan y forman una parte muy valiosa de mi recorrido. Pero, sobre todo, me ha permitido sentir que la cultura y el arte es un lugar donde las personas se encuentran, se reconocen y se transforman.
Actualmente estoy al frente de La Chimenea Well-being Space, en la calle Borrull de València, un proyecto propio y nuevo espacio para eventos corporativos, donde diseñamos experiencias de bienestar para marcas y empresas. Un lugar desde el que sigo explorando la conexión entre cuerpo, emoción y experiencia, que, de una forma u otra, está siempre presente en todo lo que hago.
Una canción:
Uf, qué difícil para empezar, porque me gusta mucho escuchar música y de casi todos los estilos, aunque me decanto sobre todo por el rock y el indie. Me encanta descubrir artistas y bandas nuevas, ir a conciertos en salas y festivales. Pero tengo debilidad por The show must go on de Queen o por cualquier tema al piano.
Una película:
Kill Bill, Vol. 1. Por muchas razones, pero sobre todo porque me atrapa cómo Tarantino convierte la acción en algo casi coreográfico. Y por el personaje de Uma Thurman, femenino, muy físico, independiente y con carácter.
Un montaje escénico:
Cualquiera de las piezas del colectivo de danza Kor’sia. Sus montajes tienen una estética que te envuelve.
Una exposición:
La exposición de Warhol sobre Warhol, en La Casa Encendida hace ya años en Madrid. Me gustó porque iba más allá del icono pop y se centraba en el proceso creativo. Warhol entendió la cultura visual en la que vivimos mucho antes de que existieran las redes sociales.
Un libro:
Las incorrectas, de Paloma Bravo. Siempre lo recomiendo a mis amigas porque mezcla humor, inteligencia y una mirada afilada sobre las relaciones y el papel de las mujeres.
Una serie:
This is us, me pareció sublime. Guionizada sin miedo a hablar del duelo, la salud mental, la maternidad, el éxito, el fracaso o el paso del tiempo con mucho realismo y sensibilidad.
Un podcast:
No escucho demasiados, quizá capítulos alternos de Arsénico Caviar, sobre cultura y vida contemporánea, con Beatriz Serrano y Guillermo Alonso. Y en casa suena Todopoderosos, donde Juan Gómez-Jurado, Rodrigo Cortés, Javier Cansado y Arturo González-Campos hablan de cultura pop.
¿Quién te gustaría que te hiciera un retrato?
Tengo la suerte de estar rodeada de mujeres fotógrafas con muchísimo talento. Me cuesta elegir solo una pero Nerea Coll y Martina Matencio.
Una comida:
Lasaña o arroz al horno, y de postre, chocolate.
Un bar de València:
Bodega Anyora, en el barrio del Cabanyal. Ya sea en barra o en mesa.
Una calle de València:
La calle Sueca siempre será especial para mí. De pequeña iba a visitar a mi madre a su trabajo, una tienda de telas de sastrería, donde me dejaba jugar con su máquina de escribir.
Un lugar de València que ya no exista:
Los ABC Martí. Allí fui por primera vez al cine, a ver Cariño, he encogido a los niños.
¿Con quién te tomarías un vermut?
Con mis amigas. No se me ocurre un mejor vermut.






