Escenarios

“Código penar”: érase un hombre encerrado en sí mismo

Código Penar (Sala Ultramar, 24-27 de febrero) es un retrato de un hombre de entre 30 y 40 años, blanco, europeo, de clase media, encerrado en las luces y sombras de su intimidad. Unos baños en Valparaíso, Chile, a medio camino entre lo público y lo privado, enmarcan el espacio donde se desarrolla la mayoría de la acción de esta obra, con texto, dirección e interpretación de Toni Agustí.

La propuesta de Agustí, nace tras un viaje a Valparaíso donde descubrió una nueva expresión artística surgida en los años 70 denominada “Latrinalia”, el arte de pintar los baños públicos. Con ese punto de partida concibe un collage de textos, movimientos y audiovisuales para crear un espectáculo versado en el desamor y la otredad. En forma de poesía, relato o escena dramática, dichos textos actúan de lanzadera para el desarrollo de imágenes y movimiento escénico. Código Penar se centra en la esencia del dolor. En la punzada estomacal irracional e incontrolable. En lo físico. En los espasmos. El contraluz dibuja la silueta del protagonista en el zenit del martirio.