El ciclo No oblidem reúne en febrero dos propuestas que abordan desde la creación escénica las huellas emocionales y colectivas de la catástrofe.

El Teatro La Màquina de València presenta durante el mes de febrero el ciclo No oblidem, una programación especial que reúne dos piezas escénicas nacidas de la necesidad de abordar, desde el lenguaje artístico, las consecuencias de la Dana que afectó recientemente al territorio valenciano. La iniciativa propone un espacio de encuentro entre memoria, creación contemporánea y reflexión colectiva, articulado a través de dos propuestas dirigidas a públicos distintos.

La programación se desarrollará a lo largo de tres semanas y responde a la voluntad del espacio de acompañar procesos creativos que dialogan con su contexto inmediato. El ciclo se construye a partir de testimonios cercanos y experiencias compartidas, entendiendo el teatro como un lugar donde elaborar las heridas sociales y emocionales que deja una catástrofe, y donde la creación se convierte en una herramienta para pensar el presente.

El primer estreno es El Cos, una nueva producción de la compañía Teatro a Destajo, que podrá verse del 13 al 22 de febrero. Dirigida por Jordi Cubas y Joana Börsh, la pieza se dirige al público adulto y propone una inmersión en las consecuencias físicas y psicológicas del desastre. La obra sitúa a su protagonista en el interior de su vivienda, aislada tras la retirada del agua y rodeada de los restos acumulados por la destrucción. Desde ese encierro, inicia una búsqueda de contacto con su vecina Mari Carmen que no obtiene respuesta, desencadenando un recorrido interior en el que los límites entre realidad y percepción se vuelven difusos.

La propuesta aborda cuestiones como el trauma, la soledad y la capacidad de resistencia humana ante situaciones límite, manteniendo la línea habitual de la compañía, centrada en una mirada crítica y comprometida con el presente.

El ciclo se completa con Aquí, donde florecen los Galápagos, una creación de Anna Albaladejo pensada para la primera infancia, que se representará los días 28 de febrero y 1 de marzo. La pieza surge de un proceso colaborativo con centros educativos afectados por la Dana de 2024, integrando experiencias reales en una propuesta escénica que combina poesía, humor y sensibilidad.

A través de la figura simbólica de la Mujer Tortuga, la obra invita a niños y niñas a explorar un entorno marcado por la catástrofe, habitado por objetos que han perdido su función original. Desde este escenario, la pieza plantea un recorrido que recoge vivencias, emociones y estrategias de adaptación, poniendo el foco en la resiliencia y la capacidad de reconstrucción colectiva. Como señala su creadora, la propuesta parte de la idea de que, incluso en los momentos más difíciles, es posible «sacar la cabeza y descubrir que cerca hay otros galápagos», una imagen que sintetiza el espíritu de acompañamiento y recuperación que atraviesa la obra.