Música

Una a una: “La Vitti Bar” (Bob Lazy)

Bob Lazy. Foto: @wallysanz

Cuando Bob Lazy (Borja González-Ayllón) publicó su primer disco (el soberbio Rock | Love | Truth), titulamos En busca de la canción pop perfecta la entrevista que le hicimos. En aquella charla le preguntamos si las horas pasadas en La Vitti Bar (local que regentaba entonces) habían influido de alguna manera en sus canciones. Contestó que sí. El nombre de aquel pub, ahora, bautiza, precisamente, su segundo trabajo, al que el titular de la entrevista mencionada también le vendría perfecto.

En La Vitti Bar, Lazy vuelve a repetir alineación: Paco Loco, Charlie Mysterio y Marcos Yo Diablo. Se cae de la convocatoria Erin Corine Johnson y, seguramente por ello, el disco suena menos negro que su antecesor. No es la única diferencia. El músico valenciano, con la seguridad que da un segundo trabajo, abre los brazos a melodías, caminos y herramientas que podrían escapar de lo que se conoce como pop. Lo hace sin miedo ni prejuicios, consiguiendo así un trabajo, tal vez menos inmediato que su debut, pero sí más completo y sugerente. Aunque nadie mejor que él mismo para hablar de su nuevo álbum, y descubrir sus entrañas canción a canción.

1- Le Cyborg

Creo que es mi favorita del disco, sobre todo a nivel de producción de sonido. Fue concebida como un tema mucho más rápido, con un beat rollo baile de instituto, pero probé a echarle el freno y surgió toda esa atmósfera de ciencia ficción decadente que me pareció muy evocadora. El bajo de las estrofas recuerda a Sun King y los arpegios a Because. Luego resultó que la melodía de la estrofa es el What´s Up de 4 Non Blondes ¡Pero esto no fue buscado! Ahora me da corte que se parezca tanto. El título es un homenaje a mi madre, con la que trabajé conjuntamente todos los años de La Vitti. Uno de mis empleados la apodó El Cyborg por su gran eficiencia para la logística. Me pareció el título perfecto para un tema tan sci-fi.

2- 18th Century Lovers

Esta es mi búsqueda naive y sublimada hacia la forma de componer y producir de John Lennon y Phil Spector respectivamente. Un capricho total que incluye un final beethoveniano y toda esa atmósfera Kubrick para el videoclip. Sonidos, referencias y estéticas que cumplen ahora 50 años y que parecen más vigentes que nunca… Los 60, años prodigiosos de los que es imposible parar de absorber e inspirarse y, que en muchos aspectos, considero que nos llevan ventaja.  El tema quedó muy redondo.

3- La Vitti Bar

De los primeros temas que compuse en La Vitti. Lo fui dejando atrás porque nunca daba con un arreglo que me convenciera. Siempre quise llevármelo a algo en la línea del Achilles Last Stand, pero no sabía ni por dónde empezar. Lo recuperé un día que Marcos colocó la cejilla al azar en el primer traste que se le ocurrió, encendió el chorus y empezó a imitar a Andy Summers. A mi me flipó y recuperé la ilusión por hacerlo. El solo final de guitarra es una locura, pura magia del Yo Diablo. Otros hurtos: hay un juego rítmico muy recurrente en algunos momentos del tema que pretende ser el Easy Lover de Phil Collins. La letra, pues eso: de lunes a domingo en La Vitti.

4- Dances Of The Kids

Esta canción está gustando bastante, quizás debería haberla propuesto como single. Recuerdo perfectamente componerla en un baño de La Vitti y grabar la idea ahí, con el móvil. La guardé con el título “Ideaca marinera”. Lo creáis o no, la proto-idea seminal de este tema está inspirada por el estribillo del Valley of The Kings de Gamma Ray. Marcos propuso hacer algo en la onda Shadows / Dire Straits, pero a Paco Loco le pareció una horterada y nos animó a hacerla muy cruda, tal cual la traje con guitarra y voz. Los coros son la clave y su gran hallazgo. Nunca Charlie Mysterio estuvo más fino que aquí. Cuando oí en la mezcla las segundas voces que propuso para el estribillo, pedí a Paco que las aislara y duplicara para que abrieran el tema. De hecho casi abro el disco con eso. Oro puro. “Aterrizo en un sueño hecho de mil pastillas donde pequeños niños misteriosos bailan con una sincronicidad impoluta”. Es el verso más naive y gratuito que he escrito en mi vida.

5- My Disaster Date

Aquí tenéis toda la colección de filias por los “grupitos” british que ya os imagináis. Marcos al dobro, Paco haciendo magias y yo berreando en los estribillos. Me podéis oír hasta reírme en un momento. Toda la performance de Charlie Mysterio (trompetita labial incluída) es una improvisación registrada al primer take. Y sus coros, uff… Crema. Esta canción tiene mi final favorito. Mucha risa haciéndola. Momentos así hacen de un estudio el mejor parque de atracciones del mundo.

6- The Crab Technique

Mis amigos llaman a mi forma precaria de arpegiar la guitarra “La técnica del cangrejo”, porque solo utilizo el pulgar y el índice. Esta idea instrumental se remonta a mis inicios con las 6 cuerdas, era como un ejercicio que me gustaba tocar de primeras cuando me sentaba con una guitarra a no hacer nada. En una de esas naderías, Marcos rescató sus tricks adolescentes de Jimmy Page y sacó oro del concepto. Le pusimos pajaritos de fondo y se grabó en directo a una toma. El título original era “Charlie Says” porque incluía en off una grabación robada de Charlie ojeando una enciclopedia de rock y comentando cada foto que veía. Lo hice sin su permiso y cuando se enteró se enfadó mucho y me pidió que lo quitara inmediatamente. Cuando acabamos el disco y le pregunté a Paco que cuál veía como single me dijo que ésta. Tengo el take con el “robado” de Charlie hablando, por si lo queréis oír.

7 – The States

Giro de timón. Paco tiene por el estudio una de esas baterías Simmons de los 80s con los toms exagonales. Yo siempre bromeaba con la idea de hacer un tema que tuviera ese sonido de caja. Ya sabéis a cuál me refiero. No sé cómo estará recibiendo mi público (¡qué dice! ¡qué público!) esta propuesta. Aún no sé que pensar del desvarío. Estoy muy orgulloso de la parte central en la que metimos el audio original del lanzamiento del Apollo 11. Recuerdo mal rollo en el estudio con este tema. Una discusión fea entre Charlie y yo por cómo debía ser la línea de bajo.

8- Until the Summer

PUFF. Un tema que llegué a aborrecer pero que no me podía quitar de la cabeza. No había manera de que me convenciera. Lo probé de mil maneras, lo he grabado hasta cuatro veces, en estudios diferentes, con productores diferentes. Paco se metía con él porque le recordaba a los RHCP, banda que odia. Claro, una de mis religiones es John Frusciante. Discusión al canto. Le dejé trabajar, pero cuando me llegó la mezcla, tampoco me conveció. Era el tercer intento serio en un estudio por acabarla. Había pasado por las manos de Luis Martínez (Little Canyon), Fernando Boix (Fenix Studios), Papu Sebatián (Polock) y Paco Loco. NADA. No había manera. Al final, para quitármela de encima como fuera decidí grabarla en directo, tal cual fue concebida en la demo original. Bajo, guitarra y batería a pelo. Me fui a Elefante Estudios, y Jorge Bernabé se encargó de aguantarme en este último asalto. Aproveché para grabar un vídeo del proceso y sacarlo como primer adelanto y que volara libre de una vez. La mezcló Paco, eso sí. Pero ya estuvo bien, de verdad. ¿Te gusta? Yo aún no lo tengo claro. Me gusta una cosa, tiene como cierto nervio a The Cure y Television que me hace tilín. Pero no fue buscado. A Frusciante sí que le busqué.

9- Maybe in California

En la línea de la anterior. También un tema antiguo con sus mil intentos y que no había manera de parir. ¿Más rápida, más lenta, más agresiva, más pop…? HORROR. Otro tema ilusionante que se convirtió en una pesadilla. Me quedo con las guitarras pixerianas de Marcos y el hammond de Paco que suena increíble. De lo demás no salvo NADA. Ni a Charlie.

10- Justine

Cuatro acordes en bucle. LaM / SolM / Sim / ReM, y a darle vueltas. Yo propuse algo con percusión latina, más soulero y stoniano, pero en el momento en que Paco desempolva algún sintetizador ochentero yo me ciego y ya no veo otra cosa. El tema funciona como un clásico build up al que se le van añadiendo elementos. Habita en él algo de la New Wave y como me dijo uno: sonido de Valencia 80-89. Por mi parte hay intentos fallidos de imitar a Lou Reed sin mucho atino. Pero oye, el tema tira que te va.

11- Minnie

(Paco) Bueno ya hemos acabado, ¿tienes algo más?
(Yo) ¿Da tiempo a una más? Tengo una idea sin pulir… le falta algo de letra…
(Paco) ¡TOCA TOCA!
Me siento y toco Minnie.
(Paco) – Ale ya está.
Paco la había grabado en crudo sin avisar. Así se quedó.

12- Song for the Dolphin

Minnie terminaba con un fade out de dos acordes muy inspiradores que despertaron la idea de hacer un soul a medio tiempo muy playero. Paco se motivó y empezó a sacar maquinitas. Encontré un bucle en Youtube de un ritmo afro-cuban y se lo falcamos. Charlie improvisó toda la línea de bajo sin pestañear y se metió en la cabina a cantar: LOVE, LOVE, LOVE, LOVE, LOVE… Hasta 12 “loves”. Maravilloso. Muy Café del Mar ¿No? Marcos propueso como título “Pray For Mozambique (Let´s Fuck)” pero no me pareció serio. El título homenajea a una terraza mediterránea donde tomé el mejor gin-tonic del planeta: Le Dauphine.