Etiqueta: Sala Ultramar

Escenarios

Los títeres son los parias

Un titiritero, varios muñecos y cuatro grandes historias. ¿Cómo la condición humana puede verse tan bien reflejado en un muñeco de cartón y tela? Javier Aranda es actor, pero también conoce a fondo los entresijos del movimiento de los hilos sobre las tablas. Su obra, “Parias”, es un buen ejemplo del teatro de títeres para adultos.

Escenarios

Las apariencias engañan

Vicente, que vivió como artista las mieles del éxito hace muchos años, recolecta todo lo que encuentra en la calle y lo guarda en su desordenada casa. A primera vista se podría pensar en alguna patología, el famoso Síndrome de Diógenes. Pero, ¿y si la realidad fuera otra?

Escenarios

¡Lubo! ¡Lubo!

Xavo Giménez y Toni Agustí representan “Penev”. Una obra trufada de cierta comicidad sencilla y efectiva, que envuelve una historia dramática con las necesarias gotas de denuncia social.

Escenarios

Marcando goles por la escuadra

Xavo Giménez es el autor del texto, director y uno de los dos actores de “Penev”. Una obra que destaca por un libreto muy elaborado, la química que se establece en escena entre el propio Xavo y Toni Agustí o la acertadísima escenografía.

Un vermut con...

Xavier Puchades

Xavier Puchades (o Reinaldo Arnaldo Hernández Riera) es guionista y dramaturgo. Nos tomamos el aperitiver con él y en la conversación se suceden los Pixies, “Léolo”, Xavier Aliaga, Monica Vitti o los Electroduendes.

Escenarios

Mágica lucidez

“Lúcid” es una de esas obras en las que resulta muy fácil entrar, pero casi imposible salir. Vayan con la intención de disfrutar una historia de, y sobre, personas. Con sus miserias y con sus alegrías. Y con sus sorpresas. Con muchas emociones. Con algo de humor. Una historia que les arrollará y hará con ustedes lo que quiera.

Escenarios

Las peteneras de la memoria

“Para que no te me olvides” es el sincero (y sentido) homenaje de una hija (la autora, Guadalupe Sáez) a su padre, fallecido hace casi 7 años, y con una pasión desmedida por el flamenco. Pero lo es también un homenaje a los padres de cada uno de los espectadores que asisten a su representación. Guadalupe consigue, con su texto, personalizar y universalizar (al mismo tiempo) la figura de su progenitor.